En 2001 la marca del toro presentó lo que sería el sucesor del fabuloso Diablo. El impresionante Lamborghini Murcielago superaba todas las espectativas de potencia, velocidad y manejo.
Respecto al Diablo, este coche cuenta con lo último de la tecnología automotor, entre los que destacan el sistema ABS y el control de tracción. Estos gadgets aunque son un estándar para la mayoría de los autos modernos, son una herramienta indispensable para mejorar la conducción de este auto y así borrar para siempre la famosa falencia del Diablo: su gran dificultad para ser manejado.
A pesar de todo, si algún purista no desea contar con dichas ayudas puede desactivarlas con sólo presionar un botón.
Para la versión 2006 el modelo fue actualizado. Ahora sus frenos son de discos cerámicos de carbono lo cual mejora su rendimiento, además de contar con un sistema de navegación y como opcionales un paquete especial que permite revestir varias partes del interior con fibra de carbono, y otro para insertar el logo de la marca en las ruedas y el reposacabezas de los asientos.
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